Podría empezar diciendo que eres bella y llena estas de gracia,
Podría felicitar a tus padres por haberte concebido en tan sublime forma,
De paso agradecer a Dios por quien ahora me beneficia y gasta el deseo,
Podría encontrar un adjetivo que calificara tu belleza y usarlo a mi favor,
Convencerte y retribuirme de mis halagos en tu cuerpo,
Incluso podría respirar, hablar, mirar como un caballero y pretender serlo,
Justamente hablarte de esa forma galante y correcta,
Disfrazar mis intensiones para parecer honrado,
Quizá, hablarte un poco de poesía, de arte, de cine, de teatro y de lo ingenioso que puedo ser,
Establecerme como entretenido y hasta elegante,
Recurrir a caricias tiernas, sutiles, que rocen lo amistoso, lo privado,
Y poco a poco ir atrayéndote, cautivándote, haciéndote sentir bien, segura, hermosa, incomparable, única, solo para obtener tus favores,
Más, no es eso lo que quiero y aspiro,
Por ejemplo; cuando te miro te estoy desnudando,
Y lo reconozco,
Cuando crees que te escucho atentamente, me imagino desanclando cada uno de tus botones, tus sierres y la vergüenza,
Cuando te acaricio en realidad quisiera ver la expresión de tu cara al meter mis manos entre tus piernas,
Por que quisiera morderte, arañarte y las cosas que vienen con la desnudes,
De un zarpazo borrar la distancia entre tu cadera y la mía,
Sacudirme y saciarme las ganas en tu carne, en tu sexo,
Hacer ocupación sin resistencia de tus dotes de hembra y danzar al son de tus gemidos,
Inmiscuirme sin autorización verbal a tus muslos, tus caderas y morderte el cuello,
Declararme ocupante y huésped dictador de tus pechos,
Subirme a tu pelo, comerme tu boca y servirme de tus labios para el placer,
Beberme tu aliento hasta tu cansancio, hasta mi propio hastío,
Hasta se me acabe cuerpo y como veras mis intenciones finalmente siempre han sido, no menos honestas, ni menos piadosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario